El otoño es una época de flores blancas, muchas de ellas bulbosas. Por lo general son muy pequeñitas como los es el Leucojum autumnale que apenas levanta unos palmos del suelo y con sus flores invertidas recuerda a una farola. Los tonos violetas del tallo que persisten hasta la base de la flor le dan un punto de color que realza su presencia dentro de unos prados que hasta hace un par de semanas aun permanecían agostados. Como todo lo bonito, natural y silvestre es efímero y en poco tiempo fructificará y desaparecerá hasta el próximo otoño.
El Salado: algo más que un arroyo (1).Un recorrido por los paisajes y la
historia del arroyo Salado de Caulina.
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En diferentes ocasiones, hemos traído a estas páginas en las que
compartimos con los lectores nuestros recorridos por los paisajes y la
historia en torno a...
Hace 1 día
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