Pese a la aversión inexplicable que el párroco de la iglesia profesa hacia estos seres de la creación que el defiende siguen viniendo cada año a montar sus nidos y criar en la casa del señor. No importa si les quitan los nidos pues volverán a construirlos y a seguir con su ciclo. Ya están aquí, un año más.
El Salado: algo más que un arroyo (1).Un recorrido por los paisajes y la
historia del arroyo Salado de Caulina.
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En diferentes ocasiones, hemos traído a estas páginas en las que
compartimos con los lectores nuestros recorridos por los paisajes y la
historia en torno a...
Hace 1 día
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