Casi que termina agosto y el nivel de agua de la laguna juncosa se ve reducido a la nada, a unas ligeras manchas de agua sobre el fango, un fango que comparten las limícolas y un flamenco juvenil que ha debido despistarse del grupo y aquí permanece camuflado con sus poco llamativos colores grisáceos. Sin embargo la falta de agua no merma la presencia de aves pues son numerosas las que se encuentran picoteando el fango y de variadas especies. Al fondo una pareja de perdices espera que se seque el fango para hacer este terreno suyo.
Muros de piedra seca: tradición, paisaje y refugio para la biodiversidad
-
¡Hola a todos!
El otro día, dando un paseo, me fijé en un detalle que seguramente había
visto mil veces… pero esta vez me hizo pensar en algo en lo que n...
Hace 20 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario