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lunes, enero 03, 2011

El ciervo de Cabañeros

 Sun duda, el rey de la fauna en Cabañeros es el ciervo, es precisamente con la berrea cuando el parque alcanza el mayor número de visitantes dada la facilidad de ver y oir al ciervo que existe en este parque, aunque esto es debido a la superpoblación que presenta este espacio, por la ausencia de depredadores naturales que controlen la población. No se ve el mismo número de ciervos todo el año, pues se van haciendo visibles en torno a la época de la berrea que es cuando más se ven, de las cuatro veces que he estado en el parque esta última, pasada la berrea es cuando más ejemplares he podido avistar, ha sido tal cantidad que podríamos estar hablando de un congreso de ciervos.








Aunque la época de la berrea se centra a mediados de noviembre, como todo en la naturaleza tiene una dispersión en el tiempo, a finales de agosto algunos descontrolados ya empiezan a berrear y pasada la berrea un buen número de descontrolados no solo siguen berreando toda la noche sino batiendo las astas al atardecer y al amanecer. Los del parque nos cuentan que esta situación es habitual hasta finales de diciembre, aunque evidentemente es ya una actividad residual no por ello es menos perceptible. Durante el día se pueden ver grandes grupos por la raña, los que se deben de ser los grandes triunfadores de la berrea van acompañados de hasta 30 hembras, no son muchos machos los que se ven por la raña pero hemos podido ver algunos con una cornamenta considerable aunque la mayoría eran unos varetos. 
Localizarlos en la raña es relativamente fácil y ni siquiera es preciso entrar dentro del Parque Nacional, desde el mirador de casa palillos podemos observar con nuestros prismáticos o con el telescopio que hay la raña y buscar debajo de los árboles, así en las horas de más insolación será muy probable verlos descansar a la sombra de los escasos árboles que pueblan la raña. También realizando la ruta etnográfica de casa palillos es posible que podamos ver alguno e incluso encontrárnoslo cara a cara.

Una de las causas de poder ver ciervos con tanta facilidad es precisamente la propia fisionomía del terreno, la alteración sufrida por la raña en la que todo es visible. No ocurre así en la zona de monte donde observar ciervos no es tan fácil, pues la vegetación los oculta aunque eso no quita que podamos orilos cuando llega la berrea. De todas maneras oirlos sin poder verlos también tiene su encanto pues da lugar a la imaginación, nos preguntamos donde estarán, como serán de grandes para poder emitir semejante sonido y nos hace sobre todo pensar, nos encanta ver a los animales, pero ver no lo es todo y si así fuera, ¿que harían los ciegos en el monte?. A veces es mejor cerrar los ojos y poner en marcha el resto de sentidos, nos sorprenderíamos de nuestra capacidad auditiva y de la cantidad de sonidos y sobre todo sensaciones que podemos captar.




domingo, agosto 29, 2010

El Vareto; Un encuentro fugaz.

Un Vareto es un ciervo joven que aun no ha ramificado sus cuernas, presentando tan solo dos varas sin ramificar. Estos ejemplares suelen tener sobre el año de edad. Al igual que las aves alcanzan rápidamente su tamaño máximo para poder tener mayores posibilidades de supervivencia. Al tener poca cuerna aun destacan sus enormes orejas que son las que nos permiten reconocer a las hembras de lejos dada su ausencia de cuernas. En Cabañeros es fácil toparse con ciervos en pleno mes de julio en las zonas con más sombra donde se refugian durante el día. Este ejemplar fue sorprendido al acercarme a una zona arbolada donde se encontraba oculto a la sombra, miró fijamente durante unos segundos para irse, al poco lo reencontramos en otra sombra a más distancia, volvió a fijar la mirada y esta vez desapareció para perderse en la Raña de Santiago.

sábado, agosto 16, 2008

Ciervos

En julio se ven menos ciervos que en agosto, y aunque había muchos, muchos había el año pasado en agosto, así que esta vez para ver ciervos, salvo excepciones había que hacerlo o por la mañana temprano o al atardecer, al atardecer la pega es la luz, las fotos salen bastante chungas y por la mañna las sombras mezcladas con luces, asñi que las fotos no salieron demasiado bien esta vez. En la primera imagen una cierva con su cría al atardecer, en las otras dos machos de ciervo al amanacer huyendo del todoterreno. Hubo un día en que vimo muchos ciervos por la tarde, y pudimos observar a dos cerquísima que además no se iban y estaban a tan solo unos metros del todoterreno, la pega es que en ese momento yo no llevaba cámara de fotos, pero fue increible verlos tan cerca, o cuando los grandes machos se nos cruzaban por el camino y se introduccian en los matorrales para desaparecer completamente...