Es la especie más habitual en los pinares de la Bahía de Cádiz, más que la Papaver rhoeas, y para reconocerla hemos de fijarnos en el fruto, muy alargado y con un "capirote" que sobresale ligeramente del fruto que es completamente liso. Es abundante en pinares sobre dunas, bajo la umbría de los pinos piñoneros. Una vez formado el fruto se abre un pequeño espacio entre este y el "capirote", de tal manera que si agitamos la planta salen las semillas con facilidad una vez madurado.
Muros de piedra seca: tradición, paisaje y refugio para la biodiversidad
-
¡Hola a todos!
El otro día, dando un paseo, me fijé en un detalle que seguramente había
visto mil veces… pero esta vez me hizo pensar en algo en lo que n...
Hace 18 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario