Es uno de los clásicos otoñales, la aparición de las águilas pescadoras en nuestras aguas y es el Guadalquivir uno de los lugares donde podremos observarlas con una cierta facilidad gracias a los árboles y a los postes que utilizan como posaderos compartiendo espacio con las abundantes cigüeñas blancas que ocupan el territorio. Se pueden ver incluso con los peces en las garras en este interesante entorno en el que el río aun vive a pesar de los obstáculos que el hombre ha puesto al paso de agua y que tan graves consecuencias ha tenido en especies como la anguila o el esturión.
Muros de piedra seca: tradición, paisaje y refugio para la biodiversidad
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¡Hola a todos!
El otro día, dando un paseo, me fijé en un detalle que seguramente había
visto mil veces… pero esta vez me hizo pensar en algo en lo que n...
Hace 16 horas
