Tras la espectacular recuperación de los nidos el pasado año volvemos a ver los techos de la Iglesia Mayor llenos de cigüeñas que se encuentran en plena época de celo. Muchas de ellas presentan un papada, que aunque no es demasiado notoria es fácil de apreciar sobre todo cuando levantan la cabeza y empiezan el típico y persistente martilleo con el pico. Así que pronto pondrán los huevos y nacerán más cigüeñas. Son muchos los viandantes, autóctonos o turistas que no dudan en detenerse delante de la Iglesia a contemplar el espectáculo de las cigüeñas. Así que lo que toca es disfrutar de esta colonia, una de las más grandes de la zona con permiso de la que se encuentra en la antigua azucarera de El Portal.
El Salado: algo más que un arroyo (1).Un recorrido por los paisajes y la
historia del arroyo Salado de Caulina.
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En diferentes ocasiones, hemos traído a estas páginas en las que
compartimos con los lectores nuestros recorridos por los paisajes y la
historia en torno a...
Hace 1 día

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