Aunque iba buscándolos por las playas esta vez me los encontré descansando sobre una gran roca en el agua, pero aunque había muchísimos, apretados los unos contra los otros para no perder calor, también había otras especies con ellos, como los blancos correlimos tridáctilos que siempre los acompañan por las orillas de las playas y el zarapito trinador, mucho mayor y que fue el que marcó la presencia de este numeroso grupo. Los vuelvepiedras aunque pequeños son incansables viajeras que recorren miles y miles de kilómetros todos los años en bandos que necesitan descansar en ciertos puntos antes de continuar el largo viaje.
SE CUMPLEN 40 AÑOS DE LA PUESTA EN MARCHA DEL CEP DE JEREZ.Un recuerdo a
los comienzos del Centro de Profesorado.
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Se cumplen en estos días de junio 40 años desde que el CEP de Jerez inició
su andadura tras las primeras asambleas que tuvieron lugar durante el
segundo y ...
Hace 4 horas

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