Ampliación de la entrada ya publicada "El Camaleón y sus plantas"
Una de las cosas que siempre nos han contado del camaleón es que ante todo prefiere la retama para esconderse y colocarse en posición para la captura de insectos, pero esto no siempre es así, ya que de serlo no sería posible encontrar camaleones más allá de los retamares y mecho menos en jardines o zonas residenciales de chalets. El hábitat óptimo del camaleón es un mix de diferentes especies arbustivas sobre suelos blandos, preferentemente arenosos litorales.
No es raro encontrarlos sobre el lentisco, dónde se camuflan con facilidad y al quedarse completamente quietos mientras esperan a los insectos se vuelven realmente invisibles, tanto que estos camaleones han sobrevivido incluso a las colonias felinas que nunca se debieron haber habilitado en este espacio natural protegido.
El espino negro es siempre una buena opción ya que los pinchos que posee esta planta la hacen realmente inaccesible a quien quiera llevarse al camaleón, el cuál sortea con habilidad los pinchos. Muchas veces estos arbustos se encuentran creciendo formando bosques de matorral, creciendo unos dentro de otros por lo que el camaleón puede moverse entre ellos sin necesidad de bajar al suelo.
También las especies alóctonas, como Acacia karoo, que está dotada de grandes espinas supone otro buen punto de espera para la caza de insectos gracias a sus abundantes flores. En cualquier caso hay que tener en cuenta que para que haya camaleones tiene que haber arbustos en nuestros pinares o montes, sin ellos no habrá camaleones ya que es la única especie de reptil exclusivamente arborícola que encontramos en la Península Ibérica.
Más sorprendente resulta encontrarlo en el falso pimentero pues cuanto más espeso es el árbol o arbusto más cuesta poder ver al camaleón, al menos de día, ya que se camufla muy bien, a veces lo buscamos en las retamas pero en ocasiones pueden encontrarse en especies alóctonas como es el caso del falso pimentero, Schinus molle, sus ramas colgantes le dan bastante seguridad ya que impide el acceso de predadores que suelen ser más pesados que el propio camaleón. Este ejemplar era de gran tamaño y del típico color verde camaleón, situado en una zona, en un principio no tan favorable para esta especie dada las características del suelo, bastante duro, aunque con algunos oasis arenosos. La vegetación en vías pecuarias es imprescindible para la existencia de una fauna variada en el mundo rural.
Si bien en nuestra localidad el enebro no es nada abundante y queda restringido a un pequeño núcleo lineal frente al mar al final hubo suerte y se pudo localizar un ejemplar de gran tamaño que se ocultaba entre este enebro y una retama que tenía delante que le hacía un gran efecto pantalla. No parece el enebro nada apetecible para subirse a el debido a sus hojas espinosas pero aquellas partes desprovistas de ellas parecen buen sitio para ello. Además al ser un arbusto bastante denso el camaleón queda bien escondido y por tanto protegido frente a las amenazas que se pueda encontrar. A diferencia de la retama sus ramas pueden ser bastante consistentes y permitir que serpientes pueden subirse por él o las aves posarse, lo que acabaría restando seguridad al camaleón.
Cuando entran en jardines y parques urbanos suele haber otras plantas diferentes y el camaleón se adapta pudiendo colocarse por ejemplo en un pequeño madroño. Igual no es la mejor opción pero en los parques urbanos hay las plantas que hay y el camaleón, que es capaz de moverse a través de zonas verdes urbanas, ajardinadas y urbanizaciones de chalets aprovecha esta circunstancia, infinitamente mejor que las zonas verdes de pavimento, cada vez más abundantes en nuestras ciudades.
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