Una seta de pino silvestre es muy pequeña, así que si no vamos atentos no pillaremos esta escena, una piña de la que rebosan setas pequeñísimas y complicadas de fotografiar. En otoño estos bosques se humedecen con las lluvias y los pinos son capaces de retener el agua de la lluvia para luego dejarla caer poco a poco por goteo de las acículas, así las piñas se humedecen dando paso a estas pequeñísimas e interesantes setillas. La ventaja de esta peculiar forma de hábito es que podemos fotografiarla perfectamente sin tener que arrancar ninguna seta, que no nos vamos a llevar, simplemente girando la piña.
Libélula de cuatro puntos (Libellula quadrimaculata).
-
En un viaje ornitológico siempre hay momentos para levantar la vista del
telescopio y descubrir que la naturaleza ofrece mucho más que aves. Las *orquídea...
Hace 9 horas
_Singer_(1938)_62261.jpg)
1 comentario:
Bien vista. Un abrazo.
Publicar un comentario