Estas perdices, de gran tamaño caminaban tan confiadas que ni siquiera nuestra presencia pudo espantarlas lo que permitió fotografiarlas sin tener que usar teleobjetivo. Muchas perdices que campan por el monte provienen de cría para la caza, estas perdices están tan acostumbradas a la gente que ni se molestan, cuando se escapan de fincas de caza y se meten en los refugios de fauna impactan con su anormal tamaño, están tan bien criadas que se ven enormes para ser perdices. No obstante su falta de miedo las hace presas fáciles de los muchos depredadores que podemos encontrar por la zona como por el ejemplo el lince.
El Salado: algo más que un arroyo (1).Un recorrido por los paisajes y la
historia del arroyo Salado de Caulina.
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En diferentes ocasiones, hemos traído a estas páginas en las que
compartimos con los lectores nuestros recorridos por los paisajes y la
historia en torno a...
Hace 1 día

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