Uno de los atractivos del otoño es la planta de la mandrágora que precisamente florece en el otoño. Sus flores no son pequeñas y tampoco son pocas, de hecho a veces destacan grandes ramilletes de flores en suelos nitrificados. Los suelos nitrificados son aquellos dónde el ganado pasa frecuentemente y los excrementos incrementan el contenido de nitrógeno del suelo, esto igual que perjudica a unas especies beneficia a otras como es el caso de la mandrágora. Cuando no tiene flores se reconoce fácilmente por las hojas que son muy rugosas y recuerdan un poco a las acelgas aunque en este caso ni mucho menos se trata de una planta comestible sino todo lo contrario ya que es muy tóxica.
El Foro Social presenta su programa para generar propuestas hacia una
transición ecosocial justa
-
El encuentro se celebrará los días 13 y 14 de febrero en la Universidad
Autónoma de Madrid y contará con la participación de más de 400 personas.
Durante...
Hace 12 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario