
El año pasado estuve un día vistando
Cañada Real, un centro de fauna que se encuentra en Peralejo, cerca de El Escorial en la Comunidad de Madrid. En este centro recogen todo tipo de fauna ibérica y aquellos animales irrecuperables permacen aquí en el centro para su uso con fines educativos. Posiblemente los animales estrellas de Cañada Real sean los lobos, de los cuáles hay varios ejemplares, algunos nacidos aquí (los nacidos en cautividad se suelen considerar irrecuperables si no se hace nada desde pequeños para soltarlos en la naturaleza), con lo que de salvaje tienen muy poco. Hay gato montés, arruí, cabra montesa, tejón, jabalíes, rapaces nocturnas, zorros, etc...Todas estos animales se encuentran enjaulados aunque las jaulas presentan características naturales, hasta tal punto que mientras paseaba por allí pensé en que este era un lugar estupendo para hacer fotos a aquellos animales que son muy difíciles de fotografiar en la naturaleza pero que aquí estaba realmente fácil hacerlo, pues ¿quien pensaría que un gato montés sobre las rocas graníticas iba a estar realmente enjaulado?.
Pensada la trampa hice varias fotos de animales de allí y por supuesto al final no he utilizado ninguna como si del animal en libertad se tratase, lo mismo que con las fotos de faunia o del Zoobotánico de Jerez que cuando enseño la foto de la cigüeña negra rápidamente aclaro la procedencia. Sin embargo no todo el mundo actúa así o a veces estos pensamientos malévolos se van de las manos, ahí cada cuál sabrá porque lo hace. Así pues en octubre de 2009 se conocía el ganador del
Veolia Environment Wildlife Photographer of the Year 2009, un prestigioso certamen de fotografía de naturaleza que
por primera vez ganaba un español con una magnífica foto de
un lobo saltando una valla al atardecer en Ávila, una foto que al ser tan impresionante no tardó en despertar sospechas y poco después la organización comenzó
una investigación sobre la procedencia de la foto, si bien no estaba prohibido presentar fotos de animales amaestrados había que indicarlo al presentarse al concurso ya que estas imágenes puntuan menos. Ya en enero de 2010
el ganador es descalificado y se confirma que el lobo de la imagen es Ossian, uno de los lobos de Cañada Real, un lobo amaestrado que es alquilado por fotógrafos y cineastas. Y tampoco la foto fue tomada en Ávila
sino en el mismo centro Cañada Real en un lugar que la reserva dispone para filmaciones. La organización realizó diferentes consultas a naturalistas que confirmaron que un lobo salvaje no salta cercados y se mantiene alejado de cualquier cosa que huela a ser humano.
En definitiva, más truco que el almendruco, cosas como esta nos hacen pensar que no hay creerselo todo y analizar las cosas con detenimiento porque las cosas no siempre son lo que parecen.