En verano se escucha mucho el canto de la chicharra o cigarra, un sonido estridente e intenso que cuesta creer que proceda de este insecto de mediana talla. Aunque pueden ubicarse en cualquier árbol de montes o de ciudades suelen encontrarse en los pinos pues aquí el camuflaje es perfecto y salvo que vayamos buscándolas resulta un poco complicada encontrarlas ya que se quedan completamente quietas paradas en las corteza y generalmente a la sombra dejando de hacer el sonido cuando nos acercamos. Eso sí, un vez hemos encontrado un ejemplar será fácil encontrar varios más pues resultan abundantísimas.
El Salado: algo más que un arroyo (1).Un recorrido por los paisajes y la
historia del arroyo Salado de Caulina.
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En diferentes ocasiones, hemos traído a estas páginas en las que
compartimos con los lectores nuestros recorridos por los paisajes y la
historia en torno a...
Hace 1 día