
El Soífugo,
Gluvia dorsalis, (Latreille, 1817)
, es el único tipo de solífugo que podemos encontrar en España. Junto con los escorpiones y las arañas formar parte de los arácnidos como podemos ver en la foro a cuenta de los cuatro pares de patas que posee, su actividad se centra en verano y primavera en sitios áridos y de hábito prefrentemente nocturno pudiendo alcanzar hasta 4 cm de longitud. Tratándose de un arácnido la impresión de venenoso-peligroso está ahí presente, en este caso no es venenoso pero si que resulta un animal agresivo, rápido y con una dolorosa mordedura, no hay más que mirar las mandíbulas que tiene para ver que puede doler su ataque. Las protuberancias que tiene en la cabeza se llaman pedipalpos, con ellos es capaz de aguantar a las presas hasta que las acaba devorando en tiempo record.