Lo bueno de los días húmedos, o las noches en el campo donde siempre encontramos humedad, es encontrarnos con estos extraños seres, los caracoles. No se pinchan con los cardos, son capaces de subir y bajar a alturas insospechadas a pesar de llevar la casa a cuestas. Este caracol fue capaz de bajarse del cardo estirando el cuello y dejándose caer hasta el suelo. Un espectáculo a cámara lenta para observar con paciencia.
Pechiazul (Luscinia svecica).
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El *pechiazul* (*Luscinia svecica*) es una de esas aves que convierten
cualquier jornada de campo en un recuerdo imborrable, con su carácter
inquieto y e...
Hace 9 horas