En agosto del año pasado paseando por el parque del oeste me encontré que todas las urracas, todas tenían este extraño y mal aspecto, como si estuvieran quedándose calvas, deben de tener mucha pluma en la cabeza pues cuando las pierden la cabeza queda reducida a casi nada, el resto del cuerpo también parecía igual, sin embargo estas urracas se comportaban como siempre, sin aparentemente tener ningún problema. La época de la muda termina en septiembre por lo que debían estar todas en pleno proceso de muda renovando sus plumas completamente. Habrá que estar pendiente nuevamente en agosto de este año para comprobar que efectivamente estaban mudando y no se trataba de una epidemia.
“Un lugar en el mapa: la "Šeriš" andalusí de al-Idrisi ”.O de la
conveniencia de "tener un arabista a mano".
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Como relata Manuel María González Gordon, en 1967, tras meses de disputas
en la Audiencia de Londres contra el llamado “British Sherry”, el Consejo
Regulad...
Hace 2 días
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